viernes, 31 de octubre de 2014

BSETS

Alguien me dijo una vez que lo primero, lo mejor que podemos hacer cuando nos pasa algo es ponerle un nombre a lo que sentimos para empezar a superarlo. Hay veces que es sencillo: todos sabemos cuándo estamos contentos; en cambio, hay otras en las que nos confundimos. Por ejemplo, la mayoría de las veces que creemos estar enfadados cuando, en realidad,  estamos tristes o decepcionados. Y no quita que la tristeza o la decepción nos puedan producir enfado, pero no es este el sentimiento verdadero o principal, sino lo que a los ojos de los demás reflejamos. 
La decepción, el peor de los sentimientos que existe. Te hace sentir un vacío y un dolor interno insoportables, imposibles de calmar con ningún medicamento de los de receta. La única cura que tiene es el perdón; pero, si la decepción te la produce alguien que de verdad te importa, alguien por quien tú has apostado todo y has dado lo mejor de ti y, ese alguien, cuando realmente lo has necesitado, cuando más hundid@ estabas, te ha fallado, entonces estás realmente jodid@, pues ya nada volverá a ser lo mismo, siempre quedará esa sensación de desconfianza. 

lunes, 7 de julio de 2014

Hoy, como cada noche, te recuerdo.

Pocas veces me paro a escribirte, lo sé, pero no es porque te haya olvidado ni porque hayas dejado de ser la persona tan importante que eras para mí, pues eso no lo cambia ni el paso del tiempo. Aunque hayan pasado casi cuatro años, tu ausencia se sigue notando, por supuesto, igual o incluso más que antes; sobre todo cada vez que consigo aquello de lo que no me veo capaz, ya que sigo convencida de que eres tú mi principal fuente de fuerza, a pesar de que este año casi haya sido capaz de tirar la toalla por completo; pero bueno, no lo hice, pues debes saber que aquí abajo estoy rodeada de personas maravillosas que no me lo permitirían jamás, así que permanece tranquilo.
En este tiempo, me han dicho que he cambiado, que he "crecido". Ya sabes lo mucho que he odiado siempre crecer, pero es lo que toca, crecer y aprender a vivir extrayendo lo mejor de cada día, pues por muy negro que veamos el cielo, las estrellas siempre están encima, solo hay que saber dónde mirarlas. Yo tengo la mejor estrella de ahí arriba, la que más brilla y la más bonita. Yo te tengo a ti, papá, mi héroe, y te juro que ni por todo el oro del mundo te cambiaría. Te adoro grandullón.

jueves, 23 de enero de 2014

Otro punto de vista.


Llega un punto en la vida en que todo lo ves de otra forma. Cambian tus preferencias, tus gustos, tus aficiones y hasta, en ocasiones, con quién compartes tus logros y caídas. Algunos esto lo ven como algo malo y te dicen el típico: "Has cambiado", solo porque ya no compartes con ellos todo lo que solías compartir. 
Yo no lo llamo cambiar, sino crecer, madurar, darte cuenta de quién merece realmente la pena y poder hacer las cosas por ti mismo, porque quieres y te apetece, por y para ti, sin olvidarte de los que nunca te olvidan, los que por más fallos que cometas, siempre puedes contar con ellos; los que te hacen sonreír  mientras lloran por dentro; los que llegan en el momento justo, cuando ya pensabas que se habían ido, y dicen las palabras que saben que necesitas oír; los que apoyan y aceptan tus decisiones aunque no compartan tu opinión; los que admiras y sabes que, aunque a veces no se den cuenta, son fuertes, invencibles e imparables; los que son capaces de dar siempre lo mejor de sí mismos y sacar lo mejor de ti... 
Seguro que mientras leéis esto, se os ha venido alguien a la mente y, como yo, pensaréis que ellos son los que realmente queréis tener en vuestras vidas, que no deberían desaparecer nunca, sino que deberían ser eternos. ♥