Necesito dejar de echar de menos algo que nunca ha existido; algo que, por mucho que lo intentemos, jamás saldrá bien, y somos conscientes de ello. No obstante, en lugar de asumirlo y seguir hacia adelante como dos perfectos desconocidos, adoptando la actitud que adopta la gente corriente, nos empeñamos en intentarlo, en hacernos daño, en romper con lo habitual a sabiendas de que, si sale mal, sufriremos. Pero... ¿Y si sale bien? Si no lo intentamos nunca lo sabremos, y que salga mal, si es contigo, es un riesgo que no me importaría correr.