miércoles, 12 de septiembre de 2012

Todos caen.

No sé lo que siento. No sé si estoy triste, asustada, contenta, nerviosa, o si solo estoy esperando a que pase el tiempo mientras veo cómo las personas son capaces de pisotear a los que antes llamaban amigos. Si algo siento por esas personas es única y exclusivamente pena. Pena, porque no se dan cuenta de que cada uno recoge lo que siembra y que los que están arriba algún día caerán. Y esto es así. La misma persona que un día está utilizando a cualquiera que se deje, al día siguiente puede ser a la que pisoteen todos aquellos a los que pisoteó.

miércoles, 11 de julio de 2012

Por encima de todo, persigue tus sueños.

De pequeña mi sueño era ser princesa. Tener muchos vestidos y zapatos, un castillo enorme donde dar un montón de fiestas y un príncipe azul con el que me casaría y tendría el clásico "Felices para siempre". Tendría un montón de hijos sin perder mi esbelta figura, un perro blanco al que llamaría Rufo y un gato negro con las patas blancas al que llamaría Calcetines. 
Ahora, mi sueño es ser feliz. Conseguir ser alguien en la vida, no una persona famosa, pero sí alguien a quien recuerden por sus cosas buenas, por todas esas veces que ha ayudado a los demás y por lo mucho que le gustaba reírse. 
Mi prototipo de príncipe azul ha cambiado. Ya no es el típico chico guapo y superficial, sino aquel que me valore como persona, que por encima de todo intente hacerme sonreír siempre. Que me entienda cuando le cuente mis problemas e intente ponerles solución a todos y cada uno de ellos. 
Sí, sigo queriendo un perro blanco que se llame Rufo y un gato negro con las patas blancas que se llame Calcetines, pero bueno, al fin y al cabo, siempre hay cosas que nunca cambian. Y sé que todo esto lo voy a conseguir, porque si quiero, puedo. 
Una persona muy importante para mí, creo que sin darse cuenta, me hizo reflexionar sobre todo esto. Ella siempre me ha apoyado y escuchado cuando tanta falta me hacía. Sabe cosas que nadie más sabe y creo que es por eso por lo que es tan especial. Ahora soy yo la que dice: "Nunca dejes de luchar. Persigue tus sueños; porque si no lo haces tú, nadie lo va a hacer por ti."

viernes, 6 de abril de 2012

Roma a mí me mola.

Cinco días, 120 horas, 7200 minutos, 432000 segundos al lado de las personas más maravillosas que he tenido el placer de conocer nunca. Con muchos de vosotros llevo desde los tres años y he de reconocer que me alegro mucho de que sigamos juntos. 
Llevábamos esperando este viaje desde hace mucho, y creo que hemos disfrutado muchísimo más de lo que pensábamos, yo por lo menos. Nunca olvidaré nada de estos cinco días, los mejores de mi vida junto a los únicos capaces de convertir un día entero caminando en un maravilloso día repleto de grandes momentos. 
En este tiempo nos hemos acostumbrado a nuestras caras de recién levantados, a subir y bajar corriendo las escaleras del hotel para que Mari, Lola y Maxi no se diesen cuenta, a dormir veinte en una habitación, a madrugar todos los días y no parar de andar hasta la hora de comer, y a convivir todos juntos, los 47, como una gran familia. 
Aunque parezca poco tiempo el que hemos pasado en Roma, ha sido suficiente para compartir canciones, bailes y momentos; echar de menos a Luis y Alberto, que aunque al final no pudieron venir, estuvieron presentes en todo momento; y lo que creo que más nos impactó: vernos afectados todos  por algo que solo le había pasado a uno, lo que me demuestra una vez más lo grandes que sois, y por lo que os tengo que dar las gracias. 
Sois increíbles chicos, y quien diga que no miente. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Escoge la felicidad como modo de vida

Fíjate en tu entorno, mira lo que te rodea. Quita todo aquello que no te gusta, todo está en tus manos. Busca aquello que te hace feliz. Piénsalo. No dejes de pensarlo hasta que aparezca una sonrisa en tu cara. Un recuerdo, una foto, una mirada, una persona, todo vale. Como el recuerdo del día en que aprendiste a montar en bici, como esa foto que miras cada día al despertar y piensas que sería incríble volver a vivir ese momento, como las miradas con tu mejor amigo que solo entendéis vosotros, en las que no hacen falta palabras, como la primera persona que te ayudó a salir del hoyo cuando ni tú mismo creías que podrías... Piensa en aquello que te hace sentir plenamente lleno, que te hace pensar que nada ni nadie podrá contigo y, cuando lo tengas,  solo tendrás que creértelo y empezar a disfrutar, esos son los primeros pasos para empezar a ser feliz. 

lunes, 27 de febrero de 2012

7 de Septiembre.

Ese día cambió todo. Se fue, pero esta vez para no volver jamás. El 7 de septiembre de 2010, perdí a una de las personas más importantes e imprescindibles de mi vida. Mi padre. 
Al principio, no lloré, supongo que quise hacerme la fuerte, que pareciese que nada me importaba, que podía con todo yo sola. En realidad, no era así. No me di cuenta hasta el día 17 de ese mismo mes, cuando Ana me preguntó qué tal lo llevaba. Entonces fui consciente de lo que había pasado. No le iba a volver a ver nunca. Gracias a Ana, empecé a abrirme un poco más a los demás. Ella siempre me ha apoyado, y eso es algo por lo que la tengo que dar las gracias una vez más. 
Otro día que tampoco podré olvidar nunca es el 23 de noviembre de 2010. La primera vez que hablé con un psicólogo, psicóloga en este caso. Tenía una mezcla de sentimientos indescriptible. Por un lado, sentía miedo, pero por otro estaba contenta porque me di cuenta de que lo único que querían todos era ayudarme. Hablé con Lola de mi padre, de cómo me sentía y de todo lo que había cambiado mi vida ahora que no estaba. Me encontraba nerviosa, sin entender muy bien qué hacía allí, pero desde entonces sé que puedo contar con una persona maravillosa dispuesta a escucharme siempre. 
Esta experiencia me ha ayudado a valorar mucho más lo que tengo y a reflexionar bastante antes de hacer las cosas. Por eso quería compartirla con vosotros, para deciros que aprovechéis cada minuto con las personas que queréis, porque algún día no estarán y entonces lamentaréis no haberlo hecho antes. 

domingo, 26 de febrero de 2012

Un día mágico.

El pasado viernes 24 de febrero fue, eso que suelen llamar, un día perfecto. Reímos, lloramos, disfrutamos y me di cuenta de que juntos construimos una gran familia. Todos colaboramos en ese maravilloso festival, que nos salió a pedir de boca. Sin duda, lo mejor fue ese emotivo final, dándole las gracias a las pedazo de tutoras que tenemos por ayudarnos tanto y por estar siempre a nuestro lado apoyándonos y escuchándonos. Que acabásemos todas las chicas llorando en el vestuario, es algo que no tiene precio. Muchas gracias a todos por hacer que ese viernes y este curso sean inolvidables. Os quiero.

El comienzo de algo importante

Lo primero, bienvenidos a esta nueva aventura en la que me sumerjo: escribir un blog. Mi nombre es Cristina y muchos os preguntaréis qué me ha llevado hasta aquí. La principal razón es la motivación y el apoyo por parte de dos de las mujeres más importantes de mi vida en estos momentos. 
Una de ellas es Nuria, la que me ha ayudado siempre en todo, una gran persona aunque pocos la valoren y uno de mis grandes apoyos. La otra, aunque a algunos les parezca raro, es mi profesora de lengua, Mari. Ella ha sido y es la que se preocupa por mí en todo momento, me escucha y la única que ha sido capaz de hacerme sonreír durante este último año, que no era nada fácil. Tengo que agradecerlas a las dos toda esa confianza que han depositado en mí y todas esas veces que me animaban para que no dejase de luchar y me decían que persiguiese mis sueños.
Bueno, eso es todo. Espero que este blog os saque alguna vez una sonrisa y os sintáis identificados con él. Bienvenidos y gracias a todos por acompañarme en esta nueva experiencia.